Luz primigenia se presentó por primera vez en 2025 en la Basílica de la Sagrada Familia. En 2026, el proyecto regresa al mismo espacio con una segunda versión, desarrollada como una obra site-specific y concebida en estrecha colaboración con la Basílica.
Crear una instalación para un espacio como la Sagrada Familia implica trabajar con una arquitectura cuya presencia es determinante. La escala de la nave, la verticalidad, la luz, la materialidad y la carga simbólica del edificio forman inevitablemente parte de la obra. La intervención parte de estas condiciones e incorpora un elemento especialmente significativo: la escultura de Sant Jordi de Josep Maria Subirachs. La pieza existente entra en relación con las imágenes proyectadas y participa en la composición, estableciendo un vínculo entre arquitectura, escultura, luz, imagen y sonido.
Inspirada en Urlicht, el lied de Gustav Mahler, Luz primigenia se estructura como un gran retablo audiovisual formado por siete cuadros escénicos. La tradición del retablo proporciona la estructura sobre la que se articula una sucesión de imágenes en movimiento que reinterpretan el mito de Sant Jordi desde un lenguaje contemporáneo.
Sant Jordi, la doncella y el dragón constituyen los tres elementos principales del relato. A partir de ellos, los siete cuadros desarrollan un recorrido que transita por el conflicto, la desolación, el combate, la esperanza y la resurrección. La imagen digital se trabaja como materia escénica: capas, transparencias, cuerpos, objetos y luz construyen composiciones que se transforman en el tiempo y establecen una relación directa con el espacio que las acoge.
Esta segunda versión profundiza especialmente en esta integración. Luz primigenia ha sido concebida para existir dentro de la Sagrada Familia y relacionarse con su arquitectura. Durante la instalación, la proyección, la escultura de Subirachs y el interior de la Basílica forman una única composición, transformando temporalmente la percepción de uno de los espacios arquitectónicos más singulares de Barcelona.
Concepción y dirección artística: Ignasi Cristià
Promotor: Basílica de la Sagrada Familia
Fotografías: Pep Daudé
Registro audiovisual: Jaume Cusachs